Termina Mad Men: ¿Qué será de Don Draper?

835

por leandro chico | @leanchico | mas notas del autor

Este fin de semana, se oficializó cuándo será el estreno de la segunda y última parte de la temporada final de Mad Men, una serie dramática que ha capturado la atención de espectadores alrededor del mundo gracias a la historia del misterioso e infiel ejecutivo publicitario Don Draper. Serán siete capítulos que comenzarán a emitirse el 5 de abril semanalmente por la cadena de televisión por cable estadounidense AMC.


No es poco el tiempo transcurrido: desde 2007, esta ficción, anclada en la Nueva York de los años ’60 que gira alrededor de un grupo de personas que trabaja en la agencia de publicidad Sterling Cooper, se fue desarrollando entre lo histórico y lo melodramático. Fue una experiencia fascinante poder transitar por los cambios que vivían los Estados Unidos como nación en distintos aspectos (por ejemplo, la contienda política entre Richard Nixon y John F. Kennedy, la influencia de Jacqueline Kennedy en las mujeres, la muerte de Marilyn Monroe, el famoso discurso y el posterior asesinato de Martin Luther King, Jr., la guerra de Vietnam) mientras se desmoronaban matrimonios y se armaban nuevas parejas, se sucedían infidelidades, se lograba el éxito profesional y se perdían fuentes de trabajo, se revelaban secretos ocultos del pasado y se armaban estrategias creativas contrarreloj para ganar nuevos cliente o retener los que ya estaban y sostenían el negocio.

Hasta aquí fueron ocho temporadas cronológicas -aunque son siete efectivas- donde se demostró que puede llevarse a cabo una realización audiovisual de tales ambiciosas características con cierto grado de excelencia y rigurosidad. Dirección de arte, fotografía, vestuario, maquillaje y peinados enaltecieron un guión casi siempre meticuloso y un reparto de actores que provocan instantáneos sentimientos de identificación y empatía, ya que además se abordan temáticas comunes entre aquel contexto histórico y el actual, como es el adulterio, las adicciones, la crisis de identidad, el ascenso social, la alienación, la ambición, la discriminación laboral y el avance de las nuevas tecnologías, entre otras tantas.

La primera parte de la séptima temporada quizás no haya sido del todo convincente o resuelta, más teniendo en cuenta que la dilatación del desenlace amerita un trabajo muy sólido en el guión y en los asuntos irresueltos. Un gran número de televidentes han manifestado su malestar y desinterés por la serie a través de las redes sociales, forzados a esperar el final por demasiado tiempo o manifestando haber sido atrapados por otros productos televisivos en el ínterin. Es verdad, los capítulos transmitidos en 2014 no fueron de lo mejor ni preparatorios para el desenlace de una historia tan entrañable para muchos.

De todas maneras, aquí estamos, esperando saber qué les deparará el futuro y cómo ingresarán a una nueva década Don Draper (Jon Hamm), Peggy Olson (Elisabeth Moss), Pete Campbell (Vincent Kartheiser), Joan Harris (Christina Hendricks), Roger Sterling (John Slattery), Betty Francis (January Jones), Megan (Jessica Paré) y Sally Draper (Kiernan Shipka), los roles centrales de Mad Men.

Don Draper, de pasado sombrío y presente perturbador, se configuró como un personaje emblemático de la pantalla chica, ya sea por poseer un fuerte temperamento y pragmatismo que esconde una fuerte crisis de identidad y una tendencia continua al hermetismo emocional, como por recorrer continuos cambios personales y profesionales que lo dejan siempre al borde del abismo. Es imposible pensar en darle la despedida después de tantos años, una suerte de déjà vu de lo ocurrido en 2013 con Walter White. ¿Habrá una resolución épica de sus continuas luchas internas y externas al estilo Breaking Bad en cuanto a la calidad de producto y el fervor generado entre sus fans? ¿Será efectivamente “El Fin de una Era”, como promete el slogan de cierre del programa? Tendremos que esperar a abril para comprobarlo.

Mad Men