Las mejores series dramáticas que debutaron en 2017

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Las mejores series dramáticas de 2017
Grandes actrices protagonizan las mejores series dramáticas que debutaron en 2017.

por leandro chico | @leanchico | mas notas del autor

Mientras empezamos a disfrutar de a poco -y como se merece- la vuelta de Twin Peaks y somos testigos de, quizás, la mejor temporada de Better Call Saul hasta el momento o de como se despide triunfalmente The Leftovers, seleccionamos algunas de las mejores series dramáticas que debutaron en 2017, aquellas que merecen ser destacadas y sumadas a tu lista de favoritos.


No sólo son altamente recomendadas por ser fuertes apuestas desde la producción, la dirección, el guión y el reparto de actores elegido sino que, coincidentemente, todas ellas tienen figuras femeninas como protagonistas excluyentes. ¿Casualidad? ¿Tendencia actual del mercado? Sea como fuere, celebramos este oasis ficcional liderado por mujeres en momentos en los que el género aún exige ser remunerado y tenido en cuenta de igual manera que el masculino.

Por orden cronológico según su fecha de estreno, repasaremos a continuación las mejores series de 2017 dentro del género dramático y que nos deslumbraron con sus primeras temporadas. Subrayaremos los puntos más importantes de cada una y las razones principales para que no te las pierdas.

Big Little Lies (HBO)

Ver juntas en la tele a las ganadoras del Oscar Reese Witherspoon y Nicole Kidman es un “gancho” invencible. Por suerte para los espectadores, estas formidables actrices no son lo único para subrayar de Big Little Lies, esta miniserie que debutó el 19 de febrero de este año por HBO. Su creador y guionista, David E. Kelley, basado en una novela del mismo título de Liane Moriarty, nos propone una historia cautivante que comienza con un inesperado asesinato -perpetrado en la ciudad costera de Monterey- del que no sabremos, hasta el capítulo final, la identidad de la víctima ni la del victimario. En esto, precisamente, reside su gran logro: obligarnos a devorar los episodios sin revelar su misterio principal en el camino.

La narrativa de una de las mejores series del año nos sumerge en un grupo de madres de un colegio de elite entre las que existen alianzas inquebrantables y cruentas enemistades; en nombre de sus respectivos hijos, libran al azar sus facetas más miserables y sombrías. Todo ocurre en un ambiente que bien puede definirse como “pueblo chico, infierno grande”.

El director Jean-Marc Vallée (Dallas Buyers Club, Wild) realiza un trabajo excepcional en la superposición del thriller con el drama familiar y el humor negro, regalándonos imágenes exquisitas de un entorno aparentemente encantador pero que en verdad es opresor.  Witherspoon y Kidman, con matices completamente diferentes, componen con poderío a las amigas Madeline y Celeste, respectivamente, si bien están en la mejor compañía artística al tener frente suyo a la genial Laura Dern, quien nos regala a la desbordada Renata, antagonista de las otras dos. Shailene Woodley (Jane) y Alexander Skarsgård (Perry) no se quedan atrás y no se guardan recursos para atemorizarnos, desde diferentes lugares.

Existen rumores -y hasta el interés de sus propias protagonistas- por una segunda temporada de Big Little Lies que, todavía, no fue confirmada oficialmente. Aunque deja ventanas abiertas, la historia fue mentada para terminar en estos siete capítulos que te recomendamos altamente.

The Good Fight (CBS)

Robert King y Michelle King, los creadores de la prestigiosa y súper recomendable The Good Wife, se embarcaron casi sin descanso en un spin-off del programa que protagonizó Julianna Margulies durante siete temporadas, entre 2009 y 2016 (la serie está disponible por completo en Netflix). La gran diferencia es que la mencionada actriz no participa de The Good Fight; sin embargo, el nuevo proyecto, estrenado el 19 de febrero de 2017, alcanzó el nivel de calidad de su predecesor con creces y hasta logró generar una identidad propia a pesar de mantenerse dentro del mismo universo político-judicial.

Como en Big Little Lies, un escuadrón femenino le da forma a The Good Fight, que continúa los hechos de The Good Wife -como dijimos, sin Margulies- centrándose en el camino profesional que sigue las abogadas Diane Lockart (Christine Baranski) y Luca Quinn (Cush Jumbo), quienes junto a la incorporación del personaje de Maia Rindell (Rose Leslie), protagonizan los vaivenes profesionales y emocionales tanto dentro como fuera del bufete Reddick, Boseman, & Kolstad.

El gran mérito de este spin-off es repetir la fórmula sin aburrir, mientras mantiene sólidos guiones, que ajustan eficazmente la cuota de melodrama a los casos en la corte (que se renuevan cada episodio y que cubren siempre asuntos de gran actualidad), sin perder el humor y el factor sorpresa que tanto refrescaban la trama en la serie madre.

Además de la siempre exquisita Christine Baranski, merecen ser destacadas las performances de Cush Jumbo, Sarah Steele (como Marisa Gold) y Carrie Preston (como Elsbeth Tascioni), conocidas por el show anterior que las vio nacer, pero que ahora redoblan la apuesta con mayor tiempo en pantalla para profundizar con honores sus personajes.

The Good Fight es inteligente, está elegantemente realizada y le pasa el plumero al malogrado final de The Good Wife que tanto descontento generó entre los fanáticos de la serie. La reinvención de esta historia, en tan poco tiempo, por parte de los King, ahora junto a Phil Alden Robinson, nos indica la genialidad de los creadores para volver versátil esta propuesta que, claramente, no tiene fecha de vencimiento.

Todavía no existen certezas sobre la transmisión de sus primeros 10 capítulos en la Argentina. Igualmente, es una de las mejores series que vieron la luz en 2017.

Feud (Fox Premium Series)

En su primera temporada, la nueva antología de Ryan Murphy para televisión (el mismo detrás de American Horror Story y American Crime Story) nos presenta la histórica rivalidad entre dos de las más grandes estrellas de la época dorada de Hollywood, Bette Davis y Joan Crawford. Ambas protagonizaron el thriller de culto dirigido por Robert Aldrich What Ever Happened to Baby Jane? (1962), cuya filmación terminó por sepultar la ya de por sí difícil relación que mantenían, ceñida por el recelo, la envidia y el cinismo.

La serie, estrenada el 5 de marzo en los Estados Unidos y semanas más tarde en Argentina a través de Fox Premium Series, revisa aquellos acontecimientos y agita la guerra de egos de las divas; empieza por contarnos cómo fue que ellas terminaron juntas en la pantalla grande, luego pasa por los pormenores de una filmación escandalosa y sin tregua, sigue con el éxito de taquilla de Baby Jane, la puja por el premio Oscar a Mejor Actriz y, finalmente, llega a abordar el ocaso de la carrera de ambas.

Son 8 capítulos cautivantes -aunque podrían haber sido menos a no ser por el interés prestado a la psicología de estas figuras emblemáticas- que nos transportan a una época en la que las actrices luchaban diariamente contra los prejuicios y las humillaciones por un lugar en la industria cinematográfica. Bette Davis y Joan Crawford, igualmente, siempre fueron de armas tomar, avasallantes y controladoras; sin embargo, al ir más a fondo, salen a flote sus respectivas fragilidades e inseguridades.

El fantástico reparto reunido por Murphy, junto al cuidado retrato de la época, nos permite oscilar entre la simpatía y el rechazo a estas mujeres icónicas e inmiscuirnos en ese set de filmación que fue el escenario perfecto para una riña que superó la propia ficción.

Susan Sarandon como Davis no logra superar la descomunal performance de Jessica Lange en el rol de Crawford que es, sin dudas, diga de un Globo de Oro. Es un placer absoluto para los sentidos ver en el mismo producto televisivo a artistas de la talla de Alfred Molina, Stanley Tucci, Judy Davis y, aunque con menos apariciones, a Catherine Zeta-Jones y Kathy Bates. Mención aparte merece la tremenda actuación de Jackie Hoffman como “Mamacita”, la asistente personal y empleada doméstica de Joan.

Feud: Bette and Joan, una de las mejores series dramáticas estrenadas en 2017, se encuentra disponible por completo en Fox Play. La segunda temporada de la antología, prevista para 2018, contará los pormenores del vínculo entre Lady Di y el príncipe Carlos.

13 Reasons Why (Netflix)

Tal como ocurrió el año pasado con Stranger Things, el hit debut de 2017 para Netflix ha sido, hasta el momento, el drama adolescente 13 Reasons Why. De los niños desconocidos en tránsito a la pubertad que apelaron a la nostalgia del género ochentoso de terror/ciencia ficción, pasamos ahbora a un reparto de adolescentes ignotos que también se volvieron estrellas de la noche a la mañana pero con una historia centrada en el bullying escolar.

La serie, basada en la novela homónima de Jay Asher, adaptada para Netflix por Brian Yorkey, relata el pesar que atraviesa la adolescente Hannah Baker, quien decide suicidarse luego de ser sometida a lo largo del tiempo a humillaciones de distintos grados. Si bien la historia comienza con cierto tono ingenuo, con el correr de los episodios la narrativa se pone cada vez más sombría, perturbadora y explícita, con resultados más que convenientes para una propuesta que, a priori, podría ser juzgada de tediosa a raíz de la temática.

Por supuesto, ocurre todo lo contrario: la honestidad brutal del padecimiento de Hannah (Katherine Langford), su relato en primera persona de las razones que la llevaron al suicidio (que dejó registradas en casetes destinados a cado uno de sus victimarios, directos o indirectos) y la revelación de las verdades más atroces a medida que su amigo más cercano, Clay Jensen (Dylan Minnette), las descubre, son los ejes de 13 Reasons Why. Así, nos enfrentan a un misterio de profunda emocionalidad y magnetismo, a pesar de sus efectos devastadores.

Junto a la inmejorable dupla protagónica que forman Langford y Minnette, cuyos roles abordan con suprema verdad y profundidad hasta el punto de volverse icónicos, podemos rescatar el gran trabajo de Alisha Boe como Jessica, de Brandon Flynn como Justin y de Miles Heizer como Alex.

Es interesante cómo se yuxtaponen los fashbacks con el relato del presente, la ejecución de cierta poesía desde la composición de los planos hasta lo musical y, por encima, una idea tan original como turbulenta que no habías visto antes en un show televisivo.

La actriz y cantante Selena Gomez, la persona más seguida en Instagram que el año pasado tuvo que retirarse de la vida pública para cuidar de su salud mental, fue una de las productoras ejecutivas de la serie y cerró el círculo del marketing ideal para este éxito absoluto de Netflix. Solo resta devorar los 13 episodios para estar al día con una de las mejores series dramáticas de 2017.