La música en formato digital domina al mundo

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Según el Reporte Global publicado esta semana por la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI, según sus siglas en inglés), el mercado discográfico alcanzó un nuevo hito en 2015: la música en formato digital se convirtió en la principal fuente de ganancias para el sector, superando por primera vez a las ventas en formatos físicos.


Esto se traduce en que, actualmente, la vía digital representa el 45 por ciento de los ingresos totales, mientras que la otra llega al 39 por ciento.

El informe de la IFPI indica un aumento del 10,2 por ciento en los ingresos digitales hasta los US$ 6,7 mil millones y un incremento del 45,2 por ciento en lo referido al consumo de música por streaming, que compensa con creces la disminución de las cifras de descargas y formatos físicos.

Los ingresos totales de la industria subieron un 3,2 por ciento hacia los US$ 15 mil millones, por lo que se trata del primer crecimiento significativo de un año a otro en el sector en casi dos décadas. Las ganancias de la música en formato digital ahora representan más de la mitad del mercado discográfico en 19 plazas.

La fuente de ingresos que más progresa sigue siendo el streaming, que cuadruplicó -y un poco más también- sus cifras en un período de cinco años hasta 2015. Ayudado por la mayor disponibilidad de teléfonos inteligentes y de suscripciones de alta calidad, el servicio representa ahora el 19 por ciento de los ingresos globales de la industria, por encima del 14 por ciento al que llegó en 2014.

Dentro de las ganancias en formato digital, el streaming reúne el 43 por ciento y se aproxima al 45 por ciento que generan las descargas, por lo que promete convertirse en la fuente de ingresos primaria del segmento.

Sin embargo, el reporte destaca que una debilidad fundamental subyace a esta recuperación: mientras la música se consume en niveles récord, no hay una remuneración justa para los artistas y los sellos discográficos. Esto es debido a una distorsión del mercado que resulta en una “brecha de valor”, que priva a las partes mencionadas de una retribución justa por su trabajo.

La CEO de la IFPI, Frances Moore, es contundente al respecto: “La brecha de valor es el mayor obstáculo para el crecimiento de los ingresos de los artistas, los sellos discográficos y todos los titulares de derechos de autor. Un cambio es necesario y es atributo de los legisladores  que el sector de la música pueda efectuar la reforma”.

La Federación considera que están siendo mal aplicadas las reglas de “puerto seguro”, que estaban destinadas a proteger a los verdaderos intermediarios pasivos online de toda responsabilidad en lo que a copyright refiere. No fueron diseñadas para eximir a las empresas que se dedican activamente a la distribución de música en línea de jugar con las mismas reglas que el resto de los servicios de música en la red. El resultado es un mercado distorsionado y la competencia desleal, mientras se priva a los artistas y sellos de una retribución justa por su trabajo.

Los números en alza tienen a sus protagonistas detrás. En 2015, 25 de Adele fue, por lejos, el álbum más vendido en todo el mundo, mientras que el single más popular lo tuvieron Mark Ronson y Bruno Mars con “Uptown Funk”.