The Good Wife: la despedida del último gran drama

634

por leandro chico | @leanchico | mas notas del autor

El domingo pasado, la serie de contenido judicial y político The Good Wife llegó a su final después de siete temporadas y 156 episodios. Uno de los grandes dramas que ha dado la televisión en los últimos años ahonda el vacío que nos han dejado, dentro del mismo género, Downton Abbey , Mad Men y, un poco más atrás, Breaking Bad.


Primero tenemos que decir que el valor crucial  de la serie ha sido la configuración y el desarrollo del personaje de Alicia Florrick (Julianna Margulies), una profesional de las leyes que dejó su carrera para dedicarse a su familia hasta que el encarcelamiento de su marido Peter Florrick (Chris Noth), fiscal de Illinois, como resultado de un escándalo sexual y de corrupción, la obliga a retomar la abogacía. Todo empieza de cero para ella: le toca trabajar como junior en uno de los estudios más importantes de Chicago en el que, no tan casualmente, tendrá como jefe a Will Gardner (Josh Charles), uno de los amores de sus días como estudiante universitaria.

Alicia tiene que lidiar con el peso de su apellido de casada, ganarse su espacio profesionalmente, mantener y cuidar sola a sus dos hijos adolescentes, transitar la recomposición emocional y abrirse con dificultad a una nueva relación romántica sin divorciarse de su marido.

El peso de la historia recae sobre ella pero, sin embargo, los otros elementos que componen el ecosistema de la serie confluyen para que valga la pena mirar, para quienes no lo han hecho todavía, siete temporadas de una serie de altísima calidad en lo que refiere a guión, reparto y producción.

Además de contener el componente melodramático que la vuelve adictiva, el humor inteligente (de todo tipo y color) y las situaciones político-judiciales inspiradas en la vida realidad, cada capítulo presenta un caso que se dirime en corte y le da renovación permanente al relato, mientras se desarrolla la agitada vida de Alicia, quien se cae y levanta indefinidamente a lo largo de los años.

La magistral Julianna Margulies, a quien conocimos por su rol de enfermera en ER Emergencias, fue premiada con un Globo de Oro y dos Emmy por retratar a la heroína de The Good Wife, aunque los creadores de la serie Robert y Michelle King pueden estar agradecidos con el reparto que se unió al proyecto.

Dos casos actorales sobresalen tanto como lo ha logrado Margulies. Primero, Christine Baranski, una actriz que se ha destacado por igual en cine, teatro y televisión y que aquí interpreta a Diane Lockhart, socia fundadora del estudio jurídico donde Alicia retoma su carrera. Refinada, inteligente, salvaje cuando pierde los estribos, dueña de una mirada fulminante que dice más que sus propias palabras, Diane es la que genera los debates filosóficos y sociales más enriquecedores y  quien además muestra su costado más sensible cuando un hombre en las antípodas de su pensamiento gana su corazón inesperadamente.

En igual nivel viene Alan Cumming, el cautivante actor escocés que se luce al igual que Baranski en todos los terrenos escénicos y que ganó un Tony Award por interpretar al Emcee/Maestro de ceremonias en el musical Cabaret. No obstante, fue nominado tres veces al Emmy por interpretar a Eli Gold en The Good Wife, el asesor de campaña de Peter Florrick una vez que sale de la cárcel. Eli es TODO: verborrágico, honesto y escondedor al mismo tiempo, agresivo como lobista político pero vulnerable cuando de amor se trata. Él logra siempre lo que se propone y su inquietud provoca las situaciones más desopilantes del programa, aunque su enorme talento como manager puede inclusive involucrarlo en cuestiones de las que puede arrepentirse.  Muchos creemos que Eli Gold pide a gritos un programa propio, un spin-off que podría llamarse Better Call Eli (una broma más que apropiada).

Vale destacar también a Kalinda Sharma, la misteriosa investigadora del estudio jurídico y amiga de Alicia encarnada por Archie Panjabi, quien se convirtió en favorita de los fans de la serie, más allá de que su destino final dentro de la historia generó debates y polémicas. Por suerte, los guionistas encontraron un sustito justo para la séptima temporada y nos dejó con ganas de más: la llegada de Jason Crouse (Jeffrey Dean Morgan) a la vida de la abogada principal de la serie, sacudió las estructuras y justo en ese momento el programa llegó a su fin. Una lástima. Por suerte, el actor continuará en la pantalla chica en el súper éxito The Walking Dead, ya que interpreta a Negan, el villano que apareció en el último capítulo de la sexta temporada para conmoción de los fans.

Ridley Scott y su productora fueron otra de las garantías de la alta calidad de The Good Wife por siete años. Es verdad, no tuvo un último capítulo épico ni cubrió las expectativas de los televidentes cautivos, pero, ciertamente, la vida de Alicia Florrick no ha sido un lecho de rosas, como el episodio final. El bálsamo fue escuchar esta bella canción de Regina Spektor mientras nos despedíamos del último gran drama de la televisión.