Cómo suenan hoy tres inolvidables clásicos, 30 años después

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por leandro chico | @leanchico | mas notas del autor

Los comienzos de los ’80 son sinónimo de new wave, sintetizadores y de la Segunda Invasión Inglesa en los Estados Unidos, gracias a la promoción y el furor generados por la señal de cable MTV. Grandes bandas forjaron el género y entregaron gran parte de los temas que musicalizaron nuestras vidas, sobre todo a aquellos que tenemos 35 años o más.


Con pocos días de diferencia entre sí, el programa de televisión estadounidense Jimmy Kimmel Live nos trajo a la memoria esos momentos y nos permitió ver cómo lucen, cómo interpretan sus canciones más emblemáticas tres grandes actos que marcaron la época señalada. Ellos son Tears For Fears, Spandau Ballet y Billy Idol.

Primero nos topamos con los ingleses Tears For Fears, arquitectos de un sonido entrañable que se cristalizó en su más exitoso y perdurable disco hasta la fecha, Songs from the Big Chair, cuyos primeros singles comenzaron a conocerse en 1984 hasta que, en 1985, se convirtieron en un suceso mundial de la mano de “Shout”, “Everybody Wants to Rule the World” y “Head over Heels”, quizás sus canciones más recordadas hasta la fecha.

Es precisamente este álbum insignia de la banda el que se acaba de reeditar en cinco diferentes formatos, con motivo de celebrar su 30° aniversario. Incluye una versión extendida de seis discos (Super Deluxe Box) con nueve tracks nunca antes publicados, remixes y lados B, DVD en vivo, material impreso de lujo y otras características especiales.

Los recuerdos de la agrupación en vivo no son tan vagos, ya que estuvieron en 2011 en el Luna Park de Buenos Aires repasando su carrera. Sin embargo, más fresco aun es el video de Curt Smith, Roland Orzabal y sus músicos tocando “Everybody Wants to Rule the World” anteayer en el show que conduce Jimmy Kimmel:

También británicos y estandartes de la corriente New Romantic (subgénero del new wave), los Spandau Ballet comenzaron a actuar unos años antes que los Tears For Fears y alcanzaron masividad con su tercer disco de estudio, True, del que se desprende su canción homónima, el más grande éxito de su carrera, que llegó al número 1 del ranking del Reino Unido y alcanzó el top 4 en el Hot 100 de los Estados Unidos.

Tres décadas más tarde, la agrupación se encuentra presentando su más reciente trabajo, The Story – The Very Best of Spandau Ballet, un compilado de sus más grandes singles que fue lanzado el mes pasado y que incluye además tres nuevas canciones: “Soul Boy”, “This Is The Love” y “Steal”. Asimismo, emprenderán una gira mundial en 2015, llamada Soul Boys Of The Western World, que los llevará por Norteamérica, Europa, Australia y Nueva Zelanda.

Entre otras canciones, Tony Hadley (que mantiene intacta su voluptuosa voz), Gary Kemp, Steve Norman, John Keeble y Martin Kemp interpretaron el súper hit “True” en lo de Kimmel. Dale play:

El caso de Billy Idol, en cambio, es más de un artista con una gran personalidad, cuya música se forjó a fines de los ’70 al formar parte de la banda de punk rock Generation X, que buscó salir de la ortodoxia del género para nutrirse de otras influencias. De hecho, eso ocurrió con Idol en su carrera como solista: se convirtió en una superestrella coqueteando con cierta actitud punk estética y escénica, pero sin ignorar el rock, el pop y los sonidos bailables.

Él fue uno de los máximos exponentes de la invasión británica en los Estados Unidos durante la primera parte de los ’80 (la misma oleada que integraron Spandau Ballet y TFF) y figura de gran rotación en MTV. En gran parte, ese suceso se lo debe a su segundo álbum como solista, Rebel Yell, editado en 1983, que contenía los hits “Eyes Without a Face”, “Flesh for Fantasy” y el tema que le daba título al disco.

El esplendor del cantante tuvo lugar entre 1982 y 1994, aunque siempre ha sabido mantenerse ocupado. Actualmente, está de gira por Europa para apoyar el reciente lanzamiento de su séptimo trabajo de estudio, Kings & Queens of the Underground. El año próximo lo espera con una lista de conciertos por los Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda. Ah, y como si esto no fuera suficiente, ya está a la venta su autobiografía Dancing With Myself a través de Touchstone.

No te pierdas a este ícono del rock de los gloriosos ochenta con todo su carisma hace dos semanas en el escenario del late night show de Kimmel: