Cinco grandes discos que cumplen 15 años este mes

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por valeria cuéllar figueroa | @vale_cuellar | mas notas del autor

Como nos gusta ponernos nostálgicos y recordar distintas joyas que se editaron durante los hermosos años 2000 y que tantas alegrías musicales nos dieron –porque el rock no murió en los 90 ni mucho menos en los 70 y porque en la década pasada surgieron artistas que aportaron mucho a la escena indie y alternativa y también bandas ya consagradas siguieron asombrándonos con material brillante- repasamos cinco grandes álbumes que fueron lanzados en junio de 2001, es decir hace exactamente 15 años.


Amnesiac, Radiohead (4 de junio)

Grabado en las mismas sesiones que su predecesor Kid A (2000), este disco vuelve a incursionar en los sonidos más electrónicos y experimentales. El material es rico, intenso y brillante, desde los 11 tracks hasta el arte de tapa que presenta al tierno minotauro que llora. El jazz está en gran parte del álbum pero acá dice “presente” más que nunca (la mejor forma de culminar el LP):

Songs in A Manor, Alicia Keys (5 de junio)

Es el disco debut de la neoyorkina y logra una excelente mezcla entre diversos estilos musicales como el jazz, el soul, el pop y el R&B. Fue un éxito rotundo a nivel comercial y la Rolling Stone lo eligió como el segundo mejor disco de aquel año. Las melodías tienen como base el piano, instrumento que Keys domina a la perfección. Dale play a uno de sus súperhits:

The Invisible Band, Travis (11 de junio)

Producido por el genio Nigel Godrich, el tercer disco de estudio de los escoceses de alguna forma marca el rumbo del indie rock británico de comienzos de década –junto a Parachutes. El disco tuvo muy buena repercusión y varios de sus 12 pegadizos tracks, como “Sing” o “Side”, se convirtieron en grandiosos himnos a través de los años. Éste es otro caso:

Origin Of Symmetry, Muse (18 de junio)

El segundo álbum de estudio de la banda de Devon es definitivamente uno de sus mejores –sino el mejor- hasta el momento. Hace 15 años el trío sonaba más ambicioso, desafiante y melodramático que nunca, pero su disco fue lo suficientemente familiar y colectivo para generar ese sentimiento de identificación y aprehensión que lo hizo un material único. Esta pieza es la mejor:

Oh, Inverted World, The Shins (19 de junio)

Se trata del LP debut de James Mercer y compañía y recibió excelentes críticas por parte de la prensa. Es un gran álbum pop con tracks que soleados al mejor estilo Beach Boys, pero con la importante cuota melancólica e indie que siempre caracterizó a esta excelente banda formada en Albuquerque. Este es uno de los temas más destacados del material: